| DOMÓTICA:
EL FUTURO YA LLEGÓ, YA LLEGÓ, YA LLEGÓ…
Son
las seis de la mañana…demasiado temprano para que en domingo
ya vuelva a sonar el teléfono móvil. Estando de viaje de
negocios por Cataluña, y aprovechando la visita a la Feria para
poder contactar con nuevos clientes, las horas y los días pasan
muy rápido con tantas visitas, pero no te dejan descansar ni un
día festivo. Extiendo el brazo para alcanzar el teléfono,
a ver que quieren a estas horas… pero… ¡no son clientes...!
La famosa llamada a esa hora era de mi casa en las montañas de
Los Ancares lucenses. Esa noche los niños dormían solos
con la abuela en casa, pues mi esposa tenia guardia ese fin de semana
en el hospital.
Después de un soleado día de invierno en el que no pararon
de jugar por la finca, el cansancio y el sueño se les adelantó
y los tres descansaban plácidamente. No se habían percatado
que durante la noche la temperatura había bajado bruscamente y
el termómetro digital de la caldera de calefacción y agua
caliente había descendido por debajo e los cinc grados centígrados.
Por suerte que cuando la compré me la habían ofrecido en
versión domótica,
y teniendo que convencer a mi mujer de las posibles aplicaciones, replicándome
que esas funciones no valían mucho y no se utilizarían.
Pero como a mí que me atraen todos lo artilugios digitales me salí
con la mía. Con el tiempo me fui haciendo con todo un equipo de
accesorios domóticos para controlar la alarma, las luces, las posibles
fugas de agua y gas, las persianas y demás electrodomésticos,
y configurándolos para tener acceso a ellos desde mi ordenador
portátil.
Volviendo al momento de la llamada, me comunicaba el Maiordomo de Fagor
que había un problema con el frigorífico y se estaba descongelando.
Que mala suerte, era nuevo y estaba cargado a rebosar.. Encendí
mi ordenador y por web-cam pude observar que todos dormían plácidamente
estando todo muy tranquilo. Busqué el teléfono del servicio
de asistencia 24H, y tras comunicarle el problema al operador, me mandarían
a un técnico, pagando un recargo por prestar un servicio en día
festivo, lo cual acepté, pues consideraba que lo que había
en el congelador tenía mucho mas valor que el
Al cabo de unos minutos recibía la llamada de un técnico
al cual le expliqué detalladamente el problema. Este me dijo que
antes de ir a mi casa, era mejor que comprobara la temperatura de la vivienda,
pues habían tenido muchas falsas averías de frigoríficos
que no funcionaban por ese motivo. Así lo hice, me volví
a conectar con el ordenador revisando la temperatura ambiente en el termostato
de la caldera y detecté que estaban a tres grados. Conecté
la calefacción y cuando subieron unos grados, comprobé que
el frigorífico se ponía en marcha y al cabo de un tiempo
desaparecía la alarma de la temperatura.
Una vez salvados los alimentos del congelador y evitar el resfriado de
la familia por haber encendido la calefacción, me sentía
satisfecho de haber adquirido todos los aparatos domóticos y resolver
problemas domésticos de una manera tan fácil y eficaz, ahorrándome
incluso el desplazamiento del servicio técnico del frigorífico.
Cuando al cabo de unos días llegué a casa, nadie se había
percatado de lo sucedido el domingo anterior, pues no se lo había
comentado para ver que reacción tenían. Después de
habérselo explicado a todos y quedar estos sorprendidos, fue mi
mujer quién me felicitó por conseguir tener un hogar domótico
a pesar de su inconformidad al respecto. Por fin se daba cuenta de los
útiles que pueden llegar a ser los electrodomésticos domóticos,
ahorrando costes innecesarios, y sobre todo la tranquilidad de que cuando
uno está fuera de casa, realmente lo tienes todo bajo control,
como si de una película de cienciaficción se tratase, pero
es real, del presente.
Con todo lo sucedido fue mi mujer quien por fin se empezó a interesar
por estas maravillosas prestaciones y quién de verdad le está
sacando el máximo provecho a la domótica.
Ahora cada vez que tiene guardia es ella quien desde su trabajo puede
observar a la familia y tener acceso a los electrodomésticos. La
domótica
la utiliza para poner en marcha la lavadora secadora una vez sabe a la
hora que va a salir del trabajo, para que cuando llegue a casa tenga la
ropa recién lavada y seca para guardar. También la utiliza
para conectar la olla express y encimera de inducción domoticas
y así al llegar a casa tenga la comida recién hecha en su
punto y no perder tiempo para poder comer con la familia de forma tranquila
y relajada después de un duro día de trabajo. Otra de las
aplicaciones es controlar la temperatura de la calefacción así
como la apertura y cierre de las persianas y ventanas Velux motorizadas,
ante cualquier cambio de la climatología. Y no digamos la tranquilidad
que le reporta el saber que si hay alguna fuga de agua y gas en la vivienda
es la primera en saberlo aún estando fuera de casa, para poder
tomar medidas y solucionar el problema rápidamente.
FIN
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